Este pequeño pero robusto asentamiento es el ejemplo perfecto de una aldea fronteriza diseñada para la seguridad y la funcionalidad. Rodeada por una muralla de piedra compacta con torres circulares, la aldea alberga viviendas de madera y piedra que se organizan alrededor de un patio central donde los aldeanos realizan sus tareas diarias. Es una construcción ideal para quienes buscan un refugio acogedor que no sacrifique la protección contra las amenazas del mundo exterior.

Diseño compacto que maximiza el espacio interno sin descuidar la estética.

Murallas defensivas con pasarelas superiores que permiten una vigilancia de 360 grados.

Estructuras de viviendas con techos detallados y uso de chimeneas para un aspecto cálido.

Patio central funcional con detalles de vegetación y zonas de trabajo para aldeanos.

Escala perfecta para integrarse en biomas de bosque o llanuras como un puesto de avanzada.